Cómo comprobamos lo que publicamos
Distinguimos siempre entre lo que hemos probado con nuestras manos y lo que hemos comprobado en fuentes oficiales. Así trabajamos.
1. Elegimos la tarea, no la herramienta
Cada artículo empieza por una tarea concreta que alguien quiere resolver ("transcribir un audio de una reunión", "saber si una oferta es real"). A partir de ahí buscamos qué herramientas la resuelven, no al revés. Así evitamos escribir sobre lo que está de moda y nos centramos en lo útil.
2. Probado o comprobado: siempre lo decimos
Cada dato de un artículo procede de una de estas dos vías, y el texto indica cuál:
- Lo hemos probado. Cuando usamos la herramienta para la tarea del artículo (por ejemplo, subir una foto a una web para quitarle el fondo), contamos qué pasó: cuánto tardó, qué límite apareció, qué falló.
- Lo hemos comprobado. Muchas herramientas exigen una cuenta de pago o personal, y sus condiciones cambian cada mes. En esos casos contrastamos cada dato (precios, límites, funciones) con la documentación oficial o con fuentes públicas fiables (organismos, boletines oficiales, estudios), lo enlazamos y ponemos la fecha de la revisión.
Nunca escribimos "lo hemos probado" si no lo hemos hecho, y cada dato comprobado lleva el enlace a su fuente.
3. Datos y diagramas propios
Además de recopilar información, hacemos cálculos y diagramas propios para que se entienda de un vistazo: cuántos vídeos salen con los créditos gratuitos de una herramienta, qué modelo te toca según tu plan o qué pasos seguir ante una estafa. Las ilustraciones de portada son gráficos decorativos, no fotos reales. Si incluimos capturas de pantalla, son nuestras.
4. Comparamos con criterio
En las comparativas aplicamos los mismos criterios a todas las herramientas: si resuelven bien la tarea, qué da de verdad el plan gratuito, qué pasa con tus datos, lo fácil que es usarlas y el precio. La recomendación sale de ahí, no de qué herramienta nos interesa más.
5. Cómo usamos la IA para escribir
Usamos asistentes de IA para preparar borradores, ordenar la información y resumir documentación. Después, una persona:
- comprueba cada cifra y cada enlace abriendo la fuente original;
- quita lo que no se pueda respaldar y deja claro lo que no se ha podido verificar;
- añade los cálculos, diagramas o pruebas que hagan falta;
- revisa el texto y firma el artículo con su nombre.
Ningún artículo se publica sin ese paso. Si en algún momento ves un error o un texto que parece sin revisar, escríbenos y lo arreglamos.
6. Fuentes
Cuando damos un dato (un precio, un límite, una fecha, una norma), lo enlazamos en el propio texto a la fuente donde lo hemos comprobado: normalmente la web oficial de la herramienta, su centro de ayuda o una fuente pública como el BOE, INCIBE o la OCU. No copiamos datos de otros blogs.
7. Actualización
Las herramientas de IA cambian rápido. Cada artículo lleva la fecha de su última revisión y repasamos los más leídos cada pocos meses. Si detectas algo desactualizado, avísanos a hola@probadoconia.es.
8. Independencia
El sitio se financia con publicidad. Ninguna herramienta nos paga por aparecer ni por una recomendación concreta. Si algún día publicamos un contenido patrocinado o un enlace de afiliado, irá señalado claramente.